10 juegos para niños en casa que de verdad funcionan (probados y sin pantallas)

10 juegos para niños en casa que de verdad funcionan (probados y sin pantallas)

Hay un momento del día en el que un niño puede pasar de:

"Me aburro."

a:

"¿Puedo ver la tele?"

en aproximadamente 4 segundos.

Y tú estás ahí pensando:

"Pero si tienes 47 juguetes."

Los juguetes están en el suelo.

El aburrimiento, por lo visto, es interior.

Por eso hemos preparado una lista de 10 juegos para niños en casa que no necesitan una pantalla ni un máster en animación infantil.

Algunos necesitan papel. Otros, prácticamente nada.

Y todos tienen una cosa en común: los niños tienen que hacer algo.

1. Escape room imprimible

Este tenía que estar aquí.

Un escape room para niños convierte el salón en una pequeña misión: hay pistas que encontrar, enigmas que resolver y un misterio que descubrir.

Lo mejor es que no necesitas montar una habitación secreta ni esconder 17 candados por la casa.

Con un juego imprimible, solo tienes que descargarlo, imprimirlo y empezar.

Los niños trabajan juntos, buscan pistas y se meten en la historia.

Y durante un rato nadie pregunta: "¿Cuánto queda para cenar?"

Cómo jugar

  • Divide a los niños en un equipo y prepara las pruebas.
  • Pon un temporizador.
  • Deja que empiece el caos: uno encontrará una pista, otro dirá que no sirve para nada, el tercero estará mirando debajo de la mesa.
  • Y probablemente será ese el que encuentre la solución.

Puedes conseguirlos aqui: Mejores Escape Rooms Imprimibles para Niños

2. Veo, veo

Sí. El mismo juego de toda la vida.

Porque a veces no hace falta inventar nada nuevo.

Uno piensa en algo que está viendo y dice: "Veo, veo." Y empieza el interrogatorio.

Es un juego perfecto para jugar en casa, en el coche, mientras esperas a que llegue la comida o en cualquier momento en el que alguien necesite entretenimiento inmediato.

Cómo jugar

  • Una persona elige un objeto que esté a la vista.
  • Los demás hacen preguntas o dicen posibles respuestas para descubrirlo.
  • El primero que lo adivine elige el siguiente objeto.

3. El juego de las 20 preguntas

Aquí empieza a trabajar el cerebro.

Una persona piensa en un animal, objeto, personaje o lugar. Los demás tienen 20 preguntas para descubrir qué es. Solo se pueden responder con sí, no o algo parecido a "más o menos".

Cómo jugar

  • Elegid una categoría y una persona piensa en algo.
  • Los demás hacen preguntas hasta llegar a 20.
  • Gana el equipo si descubre la respuesta antes de quedarse sin preguntas.
  • Cuanto más raras sean las respuestas, más divertido se vuelve.

4. Pictionary

Un papel. Un lápiz. Una palabra. Y alguien intentando dibujar un elefante que parece una patata con problemas.

Es uno de esos juegos para niños en casa que funciona porque no hace falta ser bueno dibujando. De hecho, probablemente sea mejor si no lo eres.

Cómo jugar

  • Escribid palabras en pequeños papeles y metedlas en un recipiente.
  • Una persona coge una palabra y tiene que dibujarla sin hablar ni escribir letras.
  • El resto intenta adivinar qué es.
  • Podéis poner un minuto de tiempo por dibujo.

5. ¿Quién soy?

Escribid personajes, animales, profesiones o personajes famosos en papeles y colocad uno en la frente de cada jugador sin que pueda verlo. Después empiezan las preguntas.

Cómo jugar

  • Cada jugador tiene que descubrir qué personaje tiene haciendo preguntas que puedan responderse con sí o no.
  • Gana quien consiga descubrir su identidad primero.
  • Para niños pequeños, utilizad animales o cosas sencillas.

6. Charadas

Aquí está permitido hacer el ridículo. De hecho, es obligatorio.

Un jugador recibe una palabra y tiene que representarla sin hablar. El resto tiene que adivinarla.

Cómo jugar

  • Preparad una lista de palabras.
  • Un jugador escoge una y empieza a actuar.
  • Tiene un tiempo limitado para que su equipo la adivine.
  • Cuanto peor actúe, probablemente mejor.

7. Búsqueda del tesoro

Este requiere un poco más de preparación. Pero tampoco hace falta esconder un tesoro pirata valorado en 14 millones de euros. Solo unas pistas.

Cómo jugar

  • Esconde entre 5 y 10 pistas por la casa.
  • Cada pista debe llevar a la siguiente (con acertijos, dibujos o pequeñas pruebas).
  • La última pista conduce al tesoro.
  • Si quieres complicarlo, añade una cuenta atrás. Nada despierta tanto el interés como escuchar: "Os quedan 10 minutos."

8. El suelo es lava

Un clásico. El suelo acaba de convertirse en lava. Los niños tienen que desplazarse por la habitación sin tocarlo. Sillas, cojines y alfombras pueden convertirse en "islas".

Cómo jugar

  • Cuando alguien diga "¡El suelo es lava!", todos tienen que ponerse a salvo.
  • Podéis crear recorridos o añadir pequeños retos.
  • Antes de empezar, retira cualquier cosa con la que alguien pueda hacerse daño. La lava es imaginaria. El golpe contra la mesa, no.

9. Simón dice

Otro clásico que no necesita absolutamente nada. Ni preparación. Ni tecnología. Solo alguien dispuesto a dar órdenes y varios niños dispuestos a obedecerlas... o a hacerlo todo mal.

Cómo jugar

  • Una persona hace de Simón y empieza a dar órdenes.
  • Los demás solo pueden obedecer cuando la frase empieza por "Simón dice...".
  • "Simón dice: toca tu cabeza." Todos se tocan la cabeza.
  • "Toca tus pies." Nadie debería moverse.
  • Quien se equivoque queda eliminado o pierde un punto. Aunque siempre puedes hacer la versión sin eliminaciones para evitar dramas internacionales.

La gracia está en ir aumentando la velocidad. Tarde o temprano alguien caerá en la trampa. Y probablemente será el adulto que estaba dando las órdenes.

10. ¿Qué prefieres?

Dos opciones. Las dos bastante absurdas. Y hay que elegir.

"¿Qué prefieres: tener cola de mono o orejas de elefante?"

No hace falta preparar nada y puede dar lugar a conversaciones bastante más interesantes de lo que parece.

Cómo jugar

  • Una persona plantea una pregunta con dos opciones.
  • Todos tienen que elegir una.
  • Después explican su decisión.
  • No hay respuestas correctas. Aunque elegir "orejas de elefante" teniendo la posibilidad de volar merece, como mínimo, una investigación.

¿Y si quieres una actividad que dure más de 10 minutos?

Estos juegos son perfectos para llenar un rato. Pero hay días en los que buscas algo más: una actividad que tenga una historia, un objetivo y varias pruebas que resolver.

Ahí es donde entra un escape room imprimible para niños.

Descargas el juego, lo imprimes y los niños tienen una misión que completar. Sin pantallas. 

Porque no todo tiene que ser una pantalla

No pasa nada por usar una tablet. Ni por ver una película. Ni por poner dibujos mientras preparas la cena.

Pero también está bien tener alternativas.

Un juego de 60 minutos puede acabar en una competición. Una competición puede acabar en una discusión. Y una discusión puede acabar en todos riéndose cinco minutos después.

Eso también es jugar. Y, sinceramente, bastante más memorable que otra tarde mirando una pantalla.

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